martes, enero 24, 2006

Habitante de los dos polos

Los habitantes de los dos polos creen en los derrumbes. Confían en la redención de la locura en un dios que les lavará los instintos en la vigilia de sus días grises y largos...

Todos los que entran por la puerta de espuma no vuelven a bajar las escaleras.
Los habitantes de los dos polos se secan. Se tejen hilos en los codos y rodillas para dirigirse unos a otros. Construyen puentes de viva piedra se arrojan a los ríos de agua dura.
No escuchan, no más allá de un colibrí rojo que les taladra el pecho.
Atraviesan lagunas y horas y distinguen el color púrpura...
Entienden ellos inventan la palabra. Saben. Ellos degustan el silencio. No hablan.
Los habitantes de los dos polos son llanto de la luz que danza.
Si aman-si aman- son estelas de divina magia-si aman-
Los habitantes de los dos polos son para sí mismos tiempo y distancia.
Muy pocos, son muy pocos.
Como agua con una sola gota gris, destemplada, llegué a habitar a la casa, ventana, puerta, muerto, lugar donde recrean, manos y viento.

1 comentario:

Anónimo dijo...

me gusta, está muy bien.