viernes, septiembre 22, 2006

Una nostálgica tarde lluviosa

Pasan de las cinco y el cielo se ha ido nublando, tal vez llueva en un rato y mis zapatitos nuevos se inaugurarán de una vez.

Mónica me invitó a beber café aquí y probablemente demore unos minutos más.

Al final, creo que fue buena idea cargar con el paraguas... la última vez que me cayó una tormenta encima tuve que correr tres cuadras como loca recién liberada y aún así llegué cual fideo a la casa.

Será que ante esta impuntualidad no me queda más que esperar y pensar en voz alta con las letras dispuestas a desfilar desde mis conexiones sensoriales hasta llegar y estacionarse en esta hoja medio arrugada que me encontré por ahí en mi morral.
De hecho creo que todo este rollo litero-poético-cotidiano-versátil viene porque las perras negras se pusieron de buenas por el clima y decidieron salir de su autoexilio.
Bien, poblemos y ensuciemos este espejo con garabatos de ideas y una que otra fumarola mental.

A mi me enferma esperar -en tono de diva te lo confieso- y sin embargo mi vida transcurre de una espera a otra. Será que paso más tiempo deseando que haciendo, imaginando que creando, inventando que aplicando, soñando que viviendo... no lo sé, pero es ya cosa de mi natura, de mi intrínseca personalidad rejurgitante de una vaca de cinco estómagos que habita en mi alma y me escupe a la menor provocación.


Esperar... cuando uno espera siempre sabe qué, a quién y por qué está esperando, pero lo carcome el no saber por cuánto tiempo habrá que esperar.

Yo espero a Mónica, un café caliente y que la lluvia caiga sobre esta mesa...

Pero también lo espero a él y mi cama sigue vacía. Espero sus caricias y su voz nombrándome. Mi cuerpo espera como un ente que vive sin mí pero conmigo, a pesar de lo que soy y quiero. Mi cuerpo lo espera, abierto, deseoso, intenso, palpitante. Mis palabras -todas- lo esperan para acariciarlo con ellas y estremecerlo al punto tal de sentir su piel erizada. Mi lengua lo espera como una Julieta en el balcón, pero más que todas estas esperas infantiles que aderezan el paso de mis días, mi presente imaginario lo espera ansiosamente para ser lo que ayer pensé que esperaba justo antes de dormir.

viernes, septiembre 15, 2006

Hoy hace un buen día

En esta tierra he visto mi primera luz
He visto y veo luz, tierra firme y vasto cielo
Todo mi entorno está entendido en el amor
Que nos tuvieron los que fueron hace tiempo

Y hoy hace un buen día para hablar de los que están aquí
Trazando a diario el bienestar
De todo aquel que vendrá
Como precederá la aurora al sol de diario
Como sabemos que mañana será igual
Porque así se ha venido haciendo con los años que transcurren y se van

En esta tierra en donde puedo caminar
Bajo la dirección que le ponga a mis pasos
Siempre habrá tiempo para venirle a cantar
Por ser lo más que sé ofrecer como regalo
Me dio un lugar donde al volver con gusto sé decir
Es mi país, esta es mi tierra y casa
Y esta es su canción
Una canción como todas las que se han hecho
Tan sólo que con esta quiero hacer mención
De todo el bien que me hizo nacer de este pueblo
Y que me parte el corazón
Que hablar de México siempre me inflama el pecho

Y si miramos hacia atrás
Donde fuimos a empezar
Y encontramos los antiguos que formaron un lugar
Pero un buen día se marcharon
Y aprendimos a decir
Grandes fueron los viajeros que cruzaron por aquí

En esta tierra conocí la dignidad
Del que trabaja para ver crecer los suyos
Del que se esfuerza a superar su condición
Aún a pesar de cruzar tiempos de infortunio

Y hoy hace un buen día para hablar de los que están aquí
Trazando a diario el bienestar de todo aquel que vendrá
De la simiente que se llega al semillero
Que hasta esta tierra fértil un día arribarán
Y no hace falta repetir como los quiero
Si lo he dicho tanto ya
Y hablar de amor es bueno cuando se es sincero

Y si ellos miran hacia atrás
De lo que les toca empezar
Y nos hallan a nosotros
Que formamos un lugar
Que un buen día nos marcharemos
Y tal vez podrán decir
Grandes fueron los viajeros que cruzaron por aquí

sábado, agosto 12, 2006

Aclaración

En realidad, el problema no estriba en que yo me vaya o tú te quedes, en que encajemos o no encajemos, en que nos desencontremos o que nos encontremos...
No, el conflicto de intereses está en eso, en que tú no sabes para dónde vas y que yo no puedo quedarme donde quieres estacionarte.
Lo diré de otra manera, tú no quieres ver hacia dónde van los pasos, yo necesito ver para no caer en un barranco.
En realidad no es tan malo ir a ciegas, pero... quizá para mi ese ya no sea un juego tan divertido.
Con suerte alguna vez te encuentre en La Casa de Greda, en un concierto o comprando un libro.
Hasta entonces, buen viaje.

sábado, julio 29, 2006

Un Tiempo para Todo

Me enseñaste a amarrar mis zapatos,
Me comprobaste que no habían fantasmas en el armario,
Me mostraste la forma más fácil de hacer un bien las cosas,
Me educaste,
Me enseñaste con tu ejemplo,

Hoy no estas...
Dios te ha llamado...
Y ahora, el mundo parece más grande de lo acostumbrado.

Te extraño Madre...
Nos veremos pronto.

La vida da vueltas...

El círculo, da la vuelta, y al terminar la vuelve a dar...
Hace algunos dias un amigo me preguntó si tenia fotos nuevas que mostrar, fue ievitable recordar una escena de Conoces a Joe Black, donde la mujer de Antillas le dice la muerte que lo único que tiene para llevarse de este mundo son los recuerdos, un montón de fotos bonitas.
Me puse a pensar en las fotos que tenía para llevarme...son pocas, mi madre, mi padre y uno que otro aplauso ganado con mis paupérrimos talentos.
Lennon dice que la vida es lo que te ocurre cuando estas ocupado haciendo otros planes...No amigo, no tengo fotos nuevas para mostrarte.

viernes, julio 28, 2006

Hace una año

Esa noche del 24 de Junio en que me regalaste un deseo para San Juan fue la última vez que canté contigo, que me peleaste, que sonreiste y te veías pleno, un hombre no tan común...

Tan solo un hombre común Que aún se asombra cuando empieza a llover que a pesar de haber caído Ha decidido levantarse y al final Morir en pie

Siempre recuerdo tu sonrisa... era tan... mmmm tan... ¡mágica! tu vida plena, tu familia encantadora y tu esposa... tu rosa de los vientos... tu princesa...

Virando el mundo hacia sus paz Invierno a lápiz y papel Creyendo a muerte en el amor Kafka en sus sueños de mujer Y yo, enamorado sin remedio

Al día siguiente, domingo (¿recuerdas cómo odiaba los domingos?) fuimos a comer al super salads... como siempre vivimos una nueva aventura... cada visita tuya dejaba una anécdota... y esa tarde fue la útima vez que tu ojos me miraron.

¿qué pasaría con tus pegasos que mataron al dragón?

Ha pasado ya un año... hay tantas cosas que quisiera contarte ¡wow! un año... ¿te imaginas la de historias que tengo, qué tendrías, qué tendríamos?

las luces se apagan el cuento es el mismo y no tiene final no hay nadie en la sala basta el silencio cuando es tuyo y significa soledad

Quisiera que supieras que me peleé con la güera y que la extraño, que este primer semestre fue más difícil de lo que pensé, pero también fue lo mejor que me pudo pasar... la casa donde vivo la apodaron EL TROVIHOME... qué buenas fiestas se hacían y siempre habia música, siempre cantabamos y bailabamos... y no la viste... seguíamos siendo aquellas solas...

Es ella La misma que jugaba con muñecas La de los ojos vivos, la mermelada y la rabieta Los helados, los castillos, los vestidos españoles Y el cuento antes de dormir. Es ella La misma que creció haciendo piruetas La misma que jugaba a la feliz ama de casa la que bailó aquel vals descoordinada y con Chayanne la que hoy no tiene donde ir

Que nos cantes a las mujeres solas que curiosamente son mis amigas... quisiera verte discutiendo con mi papá por aquello que le sigues debiendo (espero que allá donde están ya le hayas pagado) y con mi mamá porque nunca va a tus conciertos (espero que allá donde están ya acuda a tus conciertos).

¿Recuerdas a Doña Luz? sigue echándose en cara que no fue a ese, tu último concierto... ¿sabes? dice que el día que partiste, te fuiste a despedir de ella en sueños y le dijiste que me cuidarias... sé que lo haces... a veces te huelo... te siento... mi hermana dice que de repente te paseas en la casa dejando la estela de esa loción que tanto te peleaba porque olía mucho. Aquí sigues... en escencia...

Aquí me quedo por si la luna trae canciones que a solitarios den consuelo por si hay historias que me busquen y me quieran encontrar aquí me quedo

Hace unos días me llegó un correo pidiéndome que redactara alguna anécdota o curiosidad que pasamos juntos... no lo respondí... ¡¡¡son tantas!!! que no sabría cuál elegir... desde el día que escuché de tí por primera vez fue una curiosidad... hasta el día que te fuiste y yo llegúe a esta ciudad... incluso ahora que no estás... hay tanto que contar.

Aquí las cosas muy tranquilas... todo sigue su ritmo como debe ser... el clima se presta para recordar, extrañar, cantar, soñar y tomar ron...

Si te dijera don juan que tras tu ausencia el dolor explica todo el amor que cargaste siempre a cuestas Yo solo espero que Dios tenga botellas de ron para que puedas hacer del cielo azul una fiesta

y yo... te sigo extrañando...

¡¡¡Buen aniversario Mago!!! ...

que cada nuevo comienzo nos sorprenda juntos...

Abel Abraham Velásquez Nardo
1971-2005

lunes, julio 10, 2006

Los poetas las prefieren Brujas

La verdad es que, para ser francos, mis recuerdos me sirvieron en bandeja de plata el tema de las brujas, al tratar de releer el libro del historiador francés Jules Michelet titulado "Las Brujas". Sobre todo, por las líneas que cito a continuación: "¡Reinas magas de Persia, encantadora Circe, sublime Sibila! ¿Qué ha sido de ustedes? ¡Qué bárbara transformación! La que en el trono de Oriente enseñó las virtudes de las plantas y los viajes de las estrellas; la que en la sagrada trípode de Delfos, iluminada por el Dios de la luz, daba sus oráculos al mundo arrodillado a sus pies".

Como sabemos la bruja jugó un papel muy importante dentro de su comunidad donde pudieron poner a servicio de los enfermos, muchas veces ricos y gente de prestigio, su gran capacidad herbolaria y sus profundos conocimientos botánicos para curar las enfermedades. Parece que el epíteto de bruja les cayó encima cuando no les fue posible tener éxito en uno que otro caso aparte de la horrible cacería a la que fueron sometidas por la Inquisición. Paracelso, el célebre médico de la antigüedad, decía que lo que sabía de medicina se lo debía a las hechiceras.

Según David Colbert, autor de un libro sobre Harry Potter, señala que las conjuras y maldiciones utilizadas por las brujas como fue el caso de la frase "abracadabra", derivada del arameo, significa "desaparece como esta palabra" y añade que su finalidad era curar las enfermedades y que no existen pruebas de que se utilizara para matar a nadie.

Las hechiceras se destacaron por su papel en las artes adivinatorias. Ciertas obras, ciertos escritos, a los cuales no se les ha dispensado ninguna importancia, han podido anunciar acaso con mayor agudeza los acontecimientos venideros en mayor y mejor medida que los sociólogos dedicados al estudio de los hechos sociales.

En el libro de Louis Pauwells y Jacques Bergier "El retorno de los brujos", citan este método para prever el porvenir. En tal sentido mencionan el conocido libro de G.K. Chesterton "El hombre que fue jueves", donde describe una brigada de la policía especializada en poesía. Por esta vía se llega a evitar un atentado porque un policía comprende el sentido del soneto. Los autores antes citados señalan que "detrás de las gansadas de Chesterton se ocultan grandes verdades".

Roald Dahl. el famoso escritor para niños, autor de libros como "El superzorro, El dedo mágico y Matilda", aconsajaba al niño que si por casualidad se encontrara en un lugar donde se estuviera celebrando un congreso de brujas, se alejara lo más rápido que dieran sus piernas, porque podía caer sobre él todo el peso de las artes diabólicas de las brujas y verse convertido en ratón. Advertía que, hoy día, la ciencia con todos sus adelantos no ha encontrado la fórmula para "desratonizar" a un niño.

Según mis lecturas de antaño, el medio usual de las brujas para transportarse era la escoba, pero hoy día ya las brujas no vuelan por el aire montadas en una escoba, sino que vuelan por las carreteras en coches último modelo. Pero podemos recordar algunas a las que he otorgado la estatuilla del Oscar de mi afecto.

Una de las más famosas fue la Fata Morgana (fata viene de hada) conocida como Morgan Le Fay, que fue una poderosa hechicera de la mitología británica que poseía dotes especiales para las artes curativas. La otra bruja famosa fue Circe, que aparece en "La Odisea", el poema épico de Homero, y su fama legendaria se la debemos a Ulises, que no pudo ser presa fácil del hechizo encantador de Circe, debido a que había ingerido una poción mágica que, según mis averiguaciones, estaba hecha de la leche de la cabra Amaltea, vino de palma egipcio y clavos de olor. Como sabemos por Apuleyo en su libro "El asno de oro", donde aparecen las brujas con todo el esplendor de sus poderes sobrenaturales capaces de convertir en animales a sus enemigos, Circe fue capaz de convertir en cerdos a la tripulación de Ulises.

Siempre llevé en mi corazón a las brujas fantasiosas y bellas, inventoras de augurios hermosos y discursos de humor que volaban como las libélulas, y siempre me aparte de las brujas poderosas y malignas. Por las noches, unas brujitas llegan a contarme cuentos inverosímiles y siempre las recordaré como una de las más nobles y fascinantes experiencias de mi infancia.

lunes, julio 03, 2006

Para Anezka

Mujer atrapada en cuerpo de niña, que haz hecho de las letras tu hogar, tu refugio, tu consuelo en las noches de soledad y tu voz para el lenguaje del alma, hoy mis palabras son para ti.
Tus zapatitos te transportan a los senderos del mundo imaginario que tú creaste, que deseas compartirnos y hacernos ciudadanos de éste. Es inconcebible pensarte sin tu música, sin tu espíritu aventurero, sin tus blusas negras, sin tu rica colección de pulseras, sin la capacidad que tienes de hacer todas las tardes mágicas, en las que contigo, una puede volver a ser niña.
Pasional… visceral según tu entendimiento, eres como una caja de pandora en donde los males del mundo se liberan y se vuelven a contener cada vez que respiras, tu buena vibra puede poner de buenas hasta a los ogros más ermitaños de los cuentos de hadas. Comprometida con las causas justas, sincera, eres como un espejo del alma, en los que todos podemos vernos en algún momento reflejados contigo.
Iluminas tus arededores con tus besos de colores, llenas de vida los lugares más sombríos con los pigmentos del arcoiris, con tonos magenta coloreas las cosas especiales como el corazón y a la luna, tu fiel confidente en esas noches llenas de magia, con gusto aceptará ser decorada de tus besos.
Tu reinas en los territorios del cáos, al que le buscas la manera de encontrarle un orden, áunque al final de cuentas sabes que la vida no es perfecta a pesar de ser una condición por mucho deseable. Ama tanto las letras… leerlas, escribirlas, sentirlas, cantarlas, reflexionarlas, que si no fuera porque está peleada a muerte con la ortografía (aunque ha mejorado muchísimo), amaría más de lo que su ser le permite.
Casiopea, su fiel compañera nos permite ver a través de tus ojos, nos muestra tu mundo, nos devela parte de tus pensamientos, nos impregna con sensaciones, con formas, con un poco de tu piel y con un mucho de tu sonrisa. Cósimo no me dejará mentir cuando diga que entre tus zapatos y tu cámara hay un romance que es muy difícil que ella pueda esconder.
Cual Penélope (la esposa de Ulises en La Odisea de Homero, no la de Serrat) tiene un amor al otro lado del mar, un ser que el recuerdo lo transporta hacia ella en las noches de frío. Al cerrar sus ojos, ella puede verlo de nuevo, escuchar su voz y reir con sus chistes; pero cuando los abre, ese par de luceros, caen en sollozos cuando su amor se desvanace en la nostalgia.
Cuando llora, el cielo rompe en llanto y sus lagrimas cubren de melancolía toda la ciudad y los poderosos truenos que cruzan el firmamento son los gritos desesperados de una vida que no siempre es satisfactoria, como todos pudieran sospechar en ella.
Amiga incondicional, cuyos amigos tienen más valor que cualquiera de los tesoros más completos del mundo. No está antes, ni después, sino justo cuando la necesitas, cuando el alma requiere palabras de aliento, cuando el corazón está apachurrado, cuando la soledad es canija y cuando necesitas oidos que te escuchen.
Mujer atrapada en cuerpo de niña, pero capaz de despertar las pasiones más profundas de los hombres, alma libre, corazón descubierto, bocanada de visceralidades, encantadora a más no poder: Mi admiración, mi cariño y mis letras hoy son para ti.
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Feliz Cumpleaños Carnavala!!!!!!!!!!!!!!

lunes, mayo 01, 2006

Doble partida

Es de tu miedo que tengo miedo.
Es de tu inseguridad que nace mi incertidumbre.
¿Será de tu felicidad que parta la mia?

martes, abril 25, 2006

Ojos Azules

Mis dedos bailaban sobre tu ombligo al compás del parpadeo del reloj sobre el buró, con la otra mano acariciaba tu pelo desparramado sobre la almohada y tus ojos azules me miraban con paciencia mientras tus vanidosos labios prometían con lenguaje secreto caricias húmedas.

Poco a poco nos fuimos envolviendo en miradas nuevas, con tonos de colores distintos, nos fuimos sitiando en recorridos a cuatro manos en direcciones encontradas y nuestros pies desnudos se entendían en conversaciones de roces tibios.

Mi lengua tocaba las puertas de tu boca y tus labios se regocijaban como recibiendo aquella visita siempre esperada, mis piernas entre las tuyas y desnudas apretujándonos daban un significado tangible a todos nuestros pactos de eternidades nocturnas.

El silencio pálido se invadía ahora de jadeos sutiles, mis labios descendían sin precaución por la escalera de tu cuello y se dibujaban besos que en racimos atravesaban tu piel ardiente.

Pude tocar la fragilidad de tu cintura cuando tus piernas se enrollaban en mi cuello, recorrí desde tus piernas hasta tus caderas con mi aliento entusiasmado de saborearte a pequeños sorbos pero con la decisión de ingerirte hasta la última gota.

Tu cabello se pegaba a tu rostro humedecido mientras tus muslos apretaban enérgicamente mi cuerpo con la seguridad que les daba saberse dueños de cuanto aprisionaban. Mis manos se posaban sobre tus caderas rindiéndose totalmente ante la poesía que se empezaba a escribir desde tu espalda y sin punto final se rescribía en párrafos que se esparcían por todo tu cuerpo.

Gotas de inspiración sin envasar o sueño de amaneceres nocturnos. Tus ojos azules te definían para cada día de mi inmortalidad, cuando nos mirábamos por encima de prolongados espasmos que salpicaban sudor efímero que nacía y se evaporaba a cada contracción de nuestros cuerpos revueltos bajo la mirada complacida de la noche que se asomaba por la ventana conteniendo la respiración para no ser descubierta.

En tus ojos azules pude ver sentimientos sin definición en letras porque nunca nadie más los había sentido. De tus ojos azules tomé la imagen del recuerdo que llevé colgado en mis labios cuando me quedé dormida y exiliada sobre tu cuerpo mientras con tus manos cantabas caricias en mi pelo.

viernes, abril 21, 2006

Va de nuevo

Los puntos suspensivos están enojados conmigo y se han subido al ventilador para recordarme que siguen allá arriba y que no quieren bajar a platicar conmigo.
Las comas no han dejado de bailar entre mi ropa, mis cosas, mis muebles, gritando como locas que me falta empacar ésto o aquello.
Los signos de admiración se esconden bajo la almohada y esperan el momento justo para brincar sobre mi garganta por las mañanas a las ocho de la mañana.
Los silencios se infiltran en mi cabeza como las bocanadas de humo que entran a mis pulmones y los dejan negros de nostalgia.
Mis letras han de hacer el último esfuerzo en la una entrevista de trabajo aquí, en pueblo quieto.
Y, mañana, todos nosotros levantaremos la frente ante la decisión del tirano punto final.
(Nerviosa estoy.)

martes, abril 18, 2006

Rompecabezas

(Es así como me armo a diario.)

Él: Suerte.
Yo: Mejor deséame éxito.
Él: No. Suerte. El éxito te lo ganas sola.

jueves, abril 13, 2006

Esto pasaba por mi retorcidamente mente hace 730 dìas

Estimados seres afines a mi persona:

Si usted, querido lector, resulta ser un amigo mío, debe estar realmente enojado/preocupado/molesto/angustiado por mi bienestar social y emocional.

Estoy segura que usted, en algún punto de su vida, ha vivido una de las dos siguientes situaciones:

1. Deseo de mandarme al churro. (Si no es que ya lo hicieron y yo por andar pensando en sombras verdes, ni cuenta me dí.)

2. Deseo de abofetearme para que yo dejara de ser una pelota sin dirección que rebotaba en paredes acolchonadas.

Así como también estoy segura que en cualquiera de las dos situaciones, se ha dado cuenta que:

1. Soy un zombie.

2. Estoy huyendo del contacto.

Abusando de su amabilidad y confianza durante todos estos años, les pido de la manera más atenta que me saquen arrastrando de mi casa, me enseñen la luz del sol, me obliguen a llorar mi dolor y me recuerden que tengo muchas razones para seguir siendo la bruja que muere de risa con chistes babosos.

Con mi actitud de quinceañera rebelde, me despido de ustedes, esperando que se aparezcan en mi vida antes de que yo le arranque el cuello a una gallina y escriba con sangre en la pared:

"Life's hard. Then you die."

¿A dónde se fué la locura?

Un día nos descubrimos, la cuchara cuadrada y yo, comiendo en la mesa del comedor y nos extrañó ver que el refresco nadaba en el vaso, que la servilleta estaba inmóvil, que la silla ya no escuchaba y la mesa no reclamaba.
Notamos que el jardín ya no tenía pasto y que las gerberas rojas se habían quedado dormidas sin las serenatas, justo al lado de la piedra azul que no dejaba de roncar a la par de las flores.
Entonces sentí mis pies secos de ausencia de olas y los tobillos llagados por falta de arena naranja; mis manos, ya no cargaban la maceta donde habíamos plantado la luna y mis codos estaban húmedos de lágrimas que ya no lloraban.
Después vino el tictac del grillo de traje sastre que nadaba adentro del piano de cola, buscando polvitos de estrella entre las teclas, pero encontrando sólo los pelos del gato que se fue de la casa hace un par de semanas, dejando una nota donde decía que extrañaba los aullidos del pez dorado que actuaba para nosotros, a las 11:24 PM.
El pobre tenedor, se había vuelto también cuerdo y después de picar la ventana por donde se escaparon los grillos que cantaban para hacerle compañía al pez en su show estilo Broadway, se había guardado en el cajón, junto al destapacorchos de la botella de tinto que se suicidó tirándose del primer piso hasta el séptimo.
Ante tal falta de sin sentidoy exceso de coherencia salubre...
...la cuchara y yo perdimos el apetito.

(¿Pero qué pasa en esta casa? Hasta parece que está fija en el piso.)

domingo, abril 09, 2006

Estacionamiento

Estacionarme es todo un reto:
algo muy parecido a enamorarme.

Ella vestía de traje sastre negro con delgadas lineas azules que hacían ver sus piernas más delgadas y largas de lo que en realidad eran; una bufanda azul, que combinaba perfectamente con el simpático gorro que cubría su cabeza, era la forma perfecta de ocultarse ante el mundo representado en la obra de tres actos de su vida como el frío.

Había bebido un par de copas de vino tinto antes de subir al auto que la llevaría al destino final: ese difícil y conglomerado lugar con el que soñaba frecuentemente y que la hacía dar vueltas en la cama hasta despertar sudando frío a las tres cincuenta y dos de la mañana.

Soy capaz de aprender extensos textos de memoria, de hacer cálculos difíciles aunque fuera necesario leer libros enteros para resolverlos, de resolver acertijos aunque me tome días descifrando en la regadera su solución y de disfrutar los pequeños sonidos y olores que pocas personas detectan, pero siempre he tenido un pésimo sentido de orientación.

Detuvo la mirada en el semáforo en amarillo y, como siempre, contó los segundos para saber en qué momento aparecería el color verde chillante que tanto le molestaba y a la vez atraía. Las cuerdas de los violines parecían gritar desde la bocina que era hora de soltar el freno del auto.

La entrada a los estacionamientos a los que se ve obligada a entrar siempre son una diagonal. Eso es lo único que le reduce el riesgo al impacto de adentrarse en una dimensión tan conocida que le es desconocida. Después, todos esos cajones negros en complicidad con las líneas amarillas que brincan sobre el pavimento cuando se encuentran vacíos y enfurecidos por haber sido domados cuando se encuentran ocupados.

Esperar a que salga un auto del cajón para poder estacionarme me causa estrés. Saber que en muchas ocasiones hay un gandalla que quiere entrar, aún en sentido contrario, me da rabia. Me incomoda esa mirada inconciente que sale de mí para marcar mi territorio como animal.

Un cajón vacio la llamó y ella, dudando de su intención, manejó el auto al lugar que le gritaba. Apagó el cigarro que la ayudaba en la travesía, revisó que las ventanas estuvieran cerradas, tomó su bolsa y entró al supermercado, liberándose de el monstruo que estaría ahí esperándola, como todos los días, como desde siempre, como hasta nunca.

Siempre que regreso al estacionamiento para irme a casa, recuerdo que –valga la redundancia- no recordé dónde había dejado el auto. Entonces viene la molestia de pararme ahí, en medio de todo y de nada, buscando el color arena que nunca me gustó, dándome golpes imaginarios en la cabeza por siempre actuar sin pensar en las consecuencias.

Perdida a su regreso y molesta con ella misma por ese mal, que parece tener desde pequeña, de ser tan observadora y exigente con los pequeños detalles, pero olvidadiza con los grandes, caminó por los distintos pasillos del estacionamiento hasta encontrar su auto.

Estacionarme es como enamorarme: meto las patas sin saber que puedo acabar perdida en un remolino de preguntas, de dolores de cabeza, de sentir sin pensar, de pensar en sentir, de sentir pensando.

Una sensación de alivio le recorrió todo el cuerpo al ver que las ruedas no habían sido absorbidas por el pavimento, que las defensas –aunque golpeadas- seguían en la proa y en la popa del barco, que las puertas estaban cerradas y que su espacio personal no había sido quebrantado por un idiota.

Subió al auto y encendió el estéreo una vez más pero, a diferencia de los violines que habían casi tocado una marcha fúnebre, un bajo con sonidos exóticos y una guitarra eléctrica le dieron una palmada en la espalda y le indicaron que era momento de regresar a la cotidianeidad, con el aire entrando por la ventana cuando el acelerador era presionado y el freno tomaba su tiempo para dormir.

Después de todo así es el amor: te permiten entrar, tomas un lugar, creas espacios, disfrutas tiempos, vives en mundos paralelos que muy poco tienen de realidad, caminas en pisos ajenos a ti y, eventualmente, con el pánico apretándote la garganta y las lágrimas que no saben lo que ha de venir…

te llega el tiempo de abandonar el lugar
que por horas o años, en realidad da igual,
fue el que debía ser tu refugio temporal.

sábado, abril 08, 2006

Saludo a la PBL



En días pasados estuve recordando mis días de maquiloca y de integrante de la PBL, jajajaja, yo sé que casi nadie entenderá este posteo, pero saludos a todos ellos, donde quiera que se encuentren, si alguna vez ven este blog, jajajajaja.

domingo, marzo 19, 2006

No permita la virgen

No permita la Virgen,
que te roben la voz los villanos*
y se queden sin sueños tus manos,
como un ramo de amargas espinas;
Sin tu boca de luz de verano,
desplatina la rubia platina,
hay mujeres y sobran esquinas,
pero falta tu verso de aquellos.
Donde habita el olvido, se olvida ,
la canción de las noche perdidas,
a la orilla de la chimenea.
Yo también sé jugarme la boca
y espantar al dolor, si te toca;
No permita la Virgen que sea.


* villana debería decir, no diré más nada

Azul

Azul es el color de las princesas que azulejan el paso de los días, azul, como el color de la alegría, azul, como el azul de la tristeza; Azul, pero de azul delicadeza, como ríos de azulada geografía, azul como el azul de la poesía, azul como la boca que nos besa. Yo te pienso en azul, azul marino, azul mar, azul cielo de las cosas, como un beso de rosas; Azul, como los versos de Sabina, azul, de azul mariposa, azul, azul, azul, azul, azul.

sábado, marzo 18, 2006

Después de tanta cosa rara un momento de alegria



Después de una semana medio complicada, este sábado recibí una gran alegría, el triunfo de Cuba ante Dominicana y su pase a la final del clásico mundial, todavía estoy en la celebración y con una sonrisa de oreja a oreja.

Yuliesky, así se levanta uno de los pequeños errores, muy bien compañero. Martí y Lazo, que cátedra de pitcheo. Pestano, eres mi ídolo Arielito.

¿en Holguín siguen celebrando?

Porque a pesar de los pesares, como sea, ¡Cuba va!

viernes, marzo 17, 2006

Érase una vez...

Una mujer que dejó de buscar:

... Un caballero andante
........... no necesitaba ser rescatada
... Un príncipe azul
........... no creía en las familias reales y prefiere el color carne
... Un héroe de leyenda
...........
siempre están fuera, nunca están.
... Un poderoso hechicero
........... la magia está en el amor (solo el amor engendra la maravilla)


Dejó de buscar a aquél hombre de cuentos y fantasías. Y en esa no-búsqueda aprendió

... A defenderse
... A luchar
... A levantarse
... A salvarse a sí
... A amarse

No requiere de un príncipe-héroe-caballero-hechicero a su lado para salvarla.

......... Se sabe guerrera
......... Se sabe dama
......... Se sabe hechicera
......... Se sabe mujer

Así va construyendo su vida día a día. Y es felíz.

Y colorín colorado... este cuento no ha terminado.